15 Oct 2019

BY: Jimena Ocampo Lozano

Blog

¡¡Menudo estrés!!

Todos lo sufrimos, pero…¿qué es el estrés?


Casi todas las situaciones que se nos presentan en la  vida cotidiana tienen solución. Solo con pensar de esta manera ya empezamos a mitigar el exceso de estrés. Hay una serie de medidas prácticas para lidiar con este persistente enemigo incluso en tiempos de crisis: Ir paso a paso.”
                                                                                                          Enrique Rojas

Un cambio inesperado, un nuevo reto, falta de tiempo. En diversas ocasiones se nos plantean situaciones que nos superan, que hacen que dudemos de nuestras capacidades y nos estresemos.

Pero, ¿qué es el estrés? Y una duda común ¿es lo mismo el estrés que la ansiedad?

En cambio, en el caso de la ansiedad se plantea un origen interno, es decir, en una valoración catastrófica sobre lo que va a suceder,  una anticipación desajustada, miedo, ideas irracionales y sentimientos de angustia.  A diferencia del estrés, no es tan sencillo hacer desaparecer el malestar a pesar de que el aspecto estresor desaparezca, puesto que el problema principal se sitúa en cómo es enfrentado dicho problema.

Aclarado en un inicio en qué consiste exactamente  “estar estresado”, se plantea la  siguiente cuestión  ¿el estrés es solo un problema de adultos? Ni mucho menos. Y es que el estrés no tiene edad y son variados los motivos que pueden despertar la preocupación en los más pequeños. A continuación, presentaremos algunas de las muchas posibles causas del estrés que podemos encontrar en el caso de los niños:

  • En relación a la familia: la separación de los padres, presenciar discusiones entre adultos, el nacimiento de un nuevo hermano/a,  la enfermedad o  pérdida de alguien cercano, una mudanza, un cambio de rutinas.
  • En el área escolar: Un cambio de centro, problemas con los profesores, contar con dificultades para el aprendizaje, las épocas de exámenes, problemas a la hora de afrontar los deberes en casa, situaciones de bullying o problemas para integrarse con los compañeros.
  • En el área social: Dificultades en relación con sus iguales, no haber sido invitado a una fiesta de cumpleaños, alguna discusión con un amigo/a cercano.
  • A nivel de salud: Ponerse malos, tener que lidiar con alguna enfermedad de tipo crónico, afrontar los cambios físicos propios de la entrada en la adolescencia, hacerse pis en la cama.
  • Otros posibles elementos que pueden facilitar el estrés en los niños pueden ser la exposición a ciertas noticias, un horario semanal excesivamente cargado o una época de pesadillas.

Como podemos ver, son muchos frentes a controlar, así que, ¿qué señales pueden   ayudarnos a detectar que nuestro hijo está viviendo una situación estresante? Hemos de estar pendientes de:

  • La aparición de cambios relacionados con los hábitos de sueño o de alimentación, ya que suelen ser grandes indicadores de que algo podría estar sucediendo.
  • Cambios de conducta en un corto plazo de tiempo, si se muestran más alicaídos o distraídos.
  • Dificultad para gestionar adecuadamente sus emociones o si se irritan con facilidad.
  • Retroceso en aspectos que ya había logrado dominar: que vuelva a chuparse el dedo, a hacerse pis…
  • Una mayor necesidad de permanecer acompañado o  que comience a angustiarse ante la idea de separarse de nosotros.
  • La presencia de pequeños tics como aclararse mucho la garganta, apretar las manos, tocarse el pelo…
  • Quejas o dolores físicos como de cabeza o de estómago.
  • Comienzan a bajar las notas o a presentar problemas para el estudio.

Quizás es inevitable que nuestros hijos sufran de estrés en algún momento, pero lo que sí podemos hacer es ayudarles a llevarlo de la mejor manera posible, otorgándoles las herramientas adecuadas. Para ello sería recomendable:

  • Mantener un hilo de comunicación abierto con nuestro hijos: recordándoles que si tiene algún problema que no saben bien cómo afrontar, pueden contar con nosotros para  ayudarles.
  • Actuar como modelo: la principal forma de aprendizaje que tienen los niños es por  imitación. De manera que a la hora de enseñarles cómo lidiar con las situaciones estresantes, deberemos trasmitirles que es común ponernos nerviosos en un primer momento, pero que si mantienen la calma, podrán encontrar una forma de afrontarlo.
  • Fomentar la búsqueda de soluciones: para lo cual será necesario enséñales a identificar el problema, a buscar posibles soluciones y a seleccionar aquella que más se ajuste a su dilema.
  • Ayudarles: en caso de que la situación a enfrentar supere sus capacidades.
  • Felicitarles: por afrontar el problema, señalarles aquello que han hecho bien y qué aspectos pueden mejorar para la próxima vez.
  • Contar con momentos de distensión: es importante que los niños tengan en su día a día tiempo para relajarse,  parar practicar algún deporte o actividad relajante.
  • Si aumentase la intensidad del problema o se prolongase demasiado en el tiempo, deberá buscarse ayuda profesional.

Escrito por Isabel Quesada San José

Psicóloga Colegiada. Psicóloga General sanitaria

03 Oct 2019

BY: Jimena Ocampo Lozano

Blog

Dislexia: Signos de alerta (I). Antes de los 6 años.

¿Qué rasgos o signos pueden alertarnos de que un alumno o nuestro hijo presenta dislexia?

Read More «Dislexia: Signos de alerta (I). Antes de los 6 años.»

15 Oct 2018

BY: Jimena Ocampo Lozano

Blog

El sueño en los niños.

El sueño reparador es importatísimo en todas las etapas de la vida Read More «El sueño en los niños.»


Notice: Undefined index: duracion_cookie_aceptar in /var/www/vhosts/fundamentapsicoeducativo.es/httpdocs/nuevo/wp-content/plugins/click-datos-lopd/public/class-cdlopd-public.php on line 405

Notice: Undefined index: duracion_cookie_rechazar in /var/www/vhosts/fundamentapsicoeducativo.es/httpdocs/nuevo/wp-content/plugins/click-datos-lopd/public/class-cdlopd-public.php on line 416