23 Ene 2019

BY: Jimena Ocampo Lozano

Blog

No es difícil encontrarnos en nuestro entorno con alguien que tenga TDAH, pero…
¿sabemos qué es?


El TDAH, o Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, se origina en la
infancia y afecta a la adaptación social, afectiva y al aprendizaje de estos niños.
Se ocasiona por una alteración en el desarrollo de las funciones ejecutivas, que son
las que nos ayudan a prestar atención y controlar los impulsos, entre otras muchas
cosas.

Los principales síntomas del TDAH son:
– Dificultad atencional
– Hiperactividad
– Impulsividad

Estos tres pueden darse a la vez o de forma independiente, variando el grado de
afectación en cada niño. No obstante, aunque todos los niños en algún momento,
pueden manifestar alguna de las señales o signos propios de estos síntomas del
TDAH, no significa que padezcan este trastorno.

Para poder realizar un diagnóstico, es necesario que coexistan, con una intensidad
mayor a la normal para su edad, varias señales o signos de los síntomas del trastorno
que se puedan observar una vez el niño supere los 6 años de edad; que afecten
negativamente a su calidad de vida (relaciones, rendimiento, etc.) y que se presenten
en diferentes ambientes (familia, colegio, amigos…).

Dicho esto, dependiendo de la intensidad y el número de signos o señales que
presenten, podemos encontrar tres tipos de TDAH:
– TDAH tipo atencional:
Se puede observar en niños que tienen dificultad para mantener la atención
durante un tiempo prolongado, que no prestan atención a los detalles, se
distraen con facilidad, no concluyen lo que empiezan o son desorganizados,
entre otros.
– TDAH tipo hiperactivo-impulsivo:
Se puede observar en niños que hablan mucho, se muestran inquietos y les
cuesta mucho permanecer sentados, interrumpen muy a menudo a los demás
en conversaciones y juegos, etc.
– TDAH tipo combinado:
Estos niños presentan signos de los dos tipos anteriores.

 

Pero no sólo es importante saber qué es el TDAH, también lo es saber cómo tratar a
los niños que presentan esta sintomatología, algo que explicaremos en futuras
publicaciones. No saber cómo tratar a estos niños puede conllevar que se
intensifique la expresión del trastorno y que empeore su estado emocional.

 

Escrito por

Irene Losa.

Psicóloga General Sanitaria.