22 Oct 2013

BY: Ana Caballero

Blog

La entrada de hoy es la primera de una serie que vamos a dedicar a la Dislexia. 

Es una de las dificultades de aprendizaje con la que nos podemos encontrar en el aula y a la que deberemos dar respuesta. La Dislexia es una dificultad de aprendizaje que últimamente está cobrando mayor importancia, ya que es una dificultad que afecta a un gran número de niños, pero a pesar de ello no todos están correctamente diagnosticados ni mucho menos, debidamente atendidos en las escuelas. Durante mucho tiempo se ha tachado al niño disléxico de vago, despistado, perezoso y poco trabajador, (cuando la realidad es totalmente la opuesta), y no se le ha dado la oportunidad de demostrar que  esas etiquetas no son justas.

Una de las situaciones que con más frecuencia sufren estos niños y sus familias es el fracaso escolar, por muchos esfuerzos que hagan para que esto no sea así. El problema de estos niños es que no se ajustan a la norma, a la media que el Sistema Educativo actual exige, ( que no es poco), y al no ajustarse a esa media, se quedan fuera…En muchas ocasiones al entrevistarme con profesores, estos me repiten lo mismo…” Es muy buen niño, y seguro que se está esforzando…pero no llega a los mínimos exigidos”, y yo siempre me pregunto por dentro…”¿seguro?”.  Una pena este pensamiento, porque suelen ser niños con unos talentos que muchos querríamos para nosotros. Si bien es verdad, que muchos profesores realmente sensibilizados con esta dificultad, intentan darle respuesta en el aula, formarse y entender mejor a estos alumnos.

Pero dejando de lado los culpables o las dificultades añadidas que se les presentan a estos alumnos y su entorno, queremos arrojar un poco de luz sobre qué es la Dislexia, cómo podemos trabajar en el aula, en el hogar y desde los gabinetes psicopedagógicos con estos niños.